Resumen 2010

Este año, como todos, también ha traído novedades en el ámbito social. Nuestro presidente inició una nueva vida “laboral”, con más proyectos que Amancio Ortega, entre los que destaca su colaboración con Carlos Piernas en CARPIER.

Se le ve muy feliz así que nos alegramos por él. En el lado negativo, Angulo se ha separado de Lourdes aunque, al menos, de manera amistosa. También el hijo de José nos dio un buen susto, aunque afortunadamente quedó en eso. Y el de Alberto ha sido un año gafado, con la operación de su hija y el cáncer de su mujer. En fin, esperemos que todo mejore en el 2011

En lo referente a la Sociedad propiamente dicha, también hemos tenido importantes novedades. Por fin conseguimos realizar la reunión ínter sedes en el marco incomparable de Can Piernas (curiosamente con más afluencia “madrileña” que local). El evento fue calificado por Iker, muy acertadamente, “a to’ cojón”. Tanto nos gustó que, con la excusa del cumpleaños de Iñigo Barrón, en septiembre volvimos a repetir la experiencia. Las sendas actas, a pesar de todo lo que omiten (ya sabéis aquello del “Club de la Lucha”), no tienen desperdicio. Y un correo que mando Carlos en los días previos fue de lo más divertido que he leído en años.

Y, por fin, la nueva (y espectacular) web ha visto la luz, gracias al impulso de Alberto y al trabajo de un “figura” que se ha buscado, Samuel. En la comida de Navidad establecimos las bases de funcionamiento. En el momento de escribir este resumen, enero de 2011, estamos llenando el Portal de contenido y limando los últimos detalles.

Los turnos de elección de restaurante fueron motivo de debate a lo largo de todo el año, de tal modo que en la comida de Navidad se trató el tema y se puso orden a la situación. Mucho me temo que el orden durará poco (acabamos de empezar el año y ya estamos planteando un cambio para febrero y tenemos dos nuevas incorporaciones en ciernes).

Pero el tema que más ha preocupado es la escasa asistencia a los distintos eventos. Por un lado, los que estamos fuera: el secretario que suscribe este resumen no ha asistido a ningún evento, salvo el de Navidad; los catalanes Juanle e Iñigo han podido ir pocas veces. Y por otro, las responsabilidades familiares y laborales, cuando no achaques de salud (nos vamos haciendo viejos) han hecho que siempre hubiera ausencias, en muchos casos de última hora. Para paliar este problema, en la comida de Navidad se adoptaron dos medidas: aumentar el número de socios (parece que a partir de febrero seremos dos más) y cambiar la fecha de la cena al primer jueves de cada mes.

Y en lo estrictamente gastronómico, este año hemos tenido la nota más baja de la historia (7,06, la anterior era 7,65 en 2006). Se nota que hay tres eventos (dos en Membibre y uno en Don Joaquín) que no puntúan (y que subirían considerablemente la nota) y que la elección de este año no ha sido especialmente buena. Sólo podemos destacar la confirmación del Urkiola Mendi (un viejo conocido) y el feliz descubrimiento de Lafayette.

Como resumen, paso a comentar brevemente cada una de las cenas (como no he estado en ninguna, copio los comentarios recogidos en las actas):

Enero, Casa Juan (6,79): Es un clásico mesón de Madrid, de los de toda la vida, con comida abundante y bien preparada, pero sin nada especial. Sigue manteniendo un trato correcto pero frío e impersonal. No lo recomendaría para una comida de este tipo. Ambiente cargado y mal ventilado. Muy grande, espacioso, ruidoso, casposa decoración con las fotos con los famosos de turno…

Febrero, Membibre: Celebración del décimo aniversario con una cena estupenda. Coronada con un suflé con velas y todo.

Marzo, CRÁTERA Vides y Viandas (6,08): Ya desde el momento de entrada la decepción fue importante, pues teníamos que comer en una mesa en medio del restaurante con paso continuo de gente y otra tomando raciones o cervezas alrededor. Realmente parecía un “Cañas y Tapas” de los que hay 50 por Madrid. Con esto no quiero decir que no se coma bien ni se tomen buenas raciones o cervezas, pero no lo considero apropiado para el momento. No destacaría ningún plato especial, salvo las tostas. Al menos fue barato, uno de los precios por persona más bajos de la historia de la sociedad.

Abril, Asiana Nextdoor (7,25): Mereció la pena sobradamente. Como comentamos en la cena, hay que ir a sitios variados, con distintos tipo de cocina, para intentar probar platos de todo tipo. Tan correcto es ir a un sitio de guisos de cuchara como a uno de fusión; apreciando lo bueno de cada uno de ellos. El menú degustación es un tanto largo, pero eso mismo da pie a probar multitud de sabores. Excelente mezcla de sabores asiáticos y peruanos. Bien atendido y con discreción por todo el servicio, sitio agradable y tranquilo. La única pega es que la zona del restaurante que nos tocó, estaba al lado de la cocina, era estrecho y se condesaba demasiado el ruido.

Mayo, Barroque (7,59): Una buena cena con una atención espectacular de todo el servicio así como del cocinero, buenas viandas, buenos caldos y unas conejitas deseosas de ajillo, cebolleta o escabeche, que no encontraron respuesta a sus danzas del celo en nuestro grupo (quizás por juventud, quizás porque el Chino quiere ser fiel a su compañero de piso, o porque exigían amex oro…..). Y mucho famoseo: estuvo un rato por ahí merendando con los colegas Kiko Rivera y en el reservado estaba el Madrid de basket. En la comida, muy buen nivel general. Destacar el salteado de setas y el postre. Prima muchísimo la estética sobre la comodidad de los comensales, una pena, porque la poca iluminación hacía que no resaltasen visualmente como merecían los platos. Trato sobresaliente, siempre muy atentos a nosotros y a nuestras peticiones. El cocinero se sentó con nosotros a repasar los platos uno por uno. Todo un detalle.

Junio, Seoul (5,48): Experimento coreano que no causó gran impresión. Ausencia de vino decente. Mezcla de decoración coreana (poca) con la que debían heredar del negocio que hubiese anteriormente ahí (algo así como un gallego o asturiano). Al menos, no fue nada caro, y es interesante para gente que quiera probar algo nuevo (gastronómicamente hablando) sin gastarse mucho.

Julio, Don Joaquín: Menú tradicional de Quinito y excepcional ambiente, a pesar de compartir el comedor. Conversaciones muy animadas hasta pasada la medianoche.

Septiembre, Urkiola Mendi (8,46): Excelente la cena del martes en Urkiola, se lo curro Rogelio, Chef y propietario, no sólo en la comida sino en el trato y amabilidad… la terraza que tenía y el tiempo espectacular…. Iker deja de ser Iker para convertirse en “El Hombre del Tiempo”, cena que prepara, cena que celebramos en una terraza a una temperatura perfecta. Ambiente distendido y buen vino. Aunque hemos estado en restaurantes de similar calidad con un coste sensiblemente inferior y, teniendo en cuenta los tiempos que corren, creo que debería ser más ajustado. Pero bueno, la exclusividad tiene este inconveniente.

Octubre, Lafayette (8,48): Un nivel alto general, sin destacar nada en particular. Muy buena carta de vinos, ordenados por precio. Un detalle. El sitio es pequeño y coqueto, bien decorado e iluminado. Sebastien, quizás debido también a que éramos una de las dos mesas que cenaba esa noche en el restaurante, estuvo muy simpático y atento durante toda la cena. Y a un precio bastante acorde a lo que degustamos.

Noviembre, El Ventorrillo murciano (6,38): El restaurante es un sitio bastante recogido, donde no hay cabida para muchos comensales y decorado con utensilios de labranza. Su especialidad son los arroces de Levante. El sitio tiene una curiosidad destacable y es que la cocinera es cubana, aunque su destreza en el fogón no desmerece la de ningún oriundo de la zona. El sitio está bien para probar los arroces que hacen a la perfección, pero desmerece bastante por el precio.

Diciembre, Membibre: Primera vez que no hacemos la comida de Navidad en Don Joaquín, y es que, al ir a reservar, ya estaba ocupado el comedor. No tuvimos la intimidad de la que solemos gozar con Quinito, pero la comida estuvo estupenda como siempre. Se aprovechó para tratar varios asuntos de funcionamiento interno de la Sociedad. Como siempre, maratón de mus, “cena” en el Atómico y copas y dardos en “La Cama” (ahora Pub Fiction). En resumen, lo de siempre. A destacar el detallazo de Iker, que trajo una botella de ron Zacapa 23 años, de la que dimos buena cuenta tras los postres.

Apartado Especial de Iñigo Barrón (“el Presi”)

Mis proyectos gastronómicos (ya os contaré alguno nuevo) me han llevado a un año 2010 de lo más atareado en ese área, incluyendo la visita a 6 de los 7 tres estrellas Michelín españoles (sólo me falta el Akelarre de Subijana) con mención especial para El Bulli, un sueño cumplido. Por cierto, colgaré fotos con el maestro Adriá en la web. Además, he hecho un par de viajes de lo más interesantes con Carlos Piernas, un lujo de compañía al alcance de muy pocos. Ya hemos empezado a sacarle el jugo a esas nuevas amistades con un par de visitas a Can Piernas, nuevos restaurantes, cocineros y productos.

En el lado negativo, la facción catalana no despega oficialmente; llevamos a cabo comilonas y festivales todos los meses, pero no somos un grupo fijo con normas. Los asiduos somos Carlos, Fran, Juanle, Nacho y el que suscribe. A partir de ahora espero que con más presencia en la web.

Desafortunadamente sólo he podido asistir a dos o tres de las cenas oficiales, pero hemos hecho unas cuantas extraordinarias, reseñar la de diciembre, en plenas vacaciones navideñas, con acta y mujeres incluidas, en el excelente Atómico, tuvimos una cena súper agradable con muchas risas e inmejorable producto.

2011 se presenta lleno de nuevas oportunidades en lo gastronómico: empezaremos en Febrero con una cena sorpresa que estoy organizando; Can Piernas está abierto y disponible para cuando queramos. Mis viajes me llevarán a Londres, Rusia, Cabo Verde, Noruega,… buscando e investigando qué se come por esas latitudes; en Febrero asistiré a una matanza de ibérico en Rocamador (de los Bosé); he establecido amistad con Santi Santamaría y Xavi Pellicer, dos fenómenos de la cocina mundial que nos abrirán las puertas de su cocina cuando queramos. En definitiva, se prevé unos de los mejores años para SOGACAPA, eso sí, dosificando las fuerzas y los recursos, que no está el horno para bollos.