Resumen 2007

Comenzamos el resumen del año hablando de los apartados personales.

En primer lugar, la vuelta de Paulino ha sido una fantástica noticia. Y por otro lado, nuestra familia sigue aumentando, con el nacimiento del primogénito del presidente y el anuncio de embarazo de Angulo (nacimiento previsto para Abril de 2008). Juanle se trasladó a trabajar (y vivir) a Barcelona con Iñigo, por lo que su presencia en las cenas ha disminuido considerablemente. Y por supuesto, no podemos olvidar la boda de Turiel, con masiva asistencia de la Sociedad. En el lado negativo, la expulsión de Sven, controvertida y dolorosa, por lo mucho que nos ha aportado. Y para finalizar, se ha instaurado, como regalo oficial de la Sociedad el “fin de semana en Donosti, en el hotel Villasoro, con cena en Arzak incluida”, tanto para los miembros que se casan como para aquellos que cumplen 50 años (el primero, este año, Alberto).

La nota media ha mejorado ligeramente la del año anterior (que era la más baja y por tanto no era muy difícil), aunque el 7,69 refleja claramente que no tuvimos mucho tino en la elección. Este año no ha sido uno, sino tres los restaurantes los que han bajado la nota: el Cosaco (marzo), el Fogón de Trifón (abril) y La Polenta (noviembre), por debajo del 7. En el lado contrario, Negur Etxea y el Hotel Tryp destacaron como las novedades agradables de la temporada, con notas medias rozando el 8,50, al alcance de muy pocos. Para 2008 habrá que afinar más la puntería, además de repetir valores seguros.

Como resumen, paso a comentar brevemente cada una de las cenas:

Enero, Negur Etxea: El dueño, un vasco de los pies a la cabeza, merece mención especial. Nos agradeció que le hubiéramos dejado “darnos de cenar” (como para no dejarle). Para repetir.

Febrero, Quinito: Séptimo aniversario. Variaciones sobre el menú “tradicional” y, además, con vinos y brandy cortesía de Sven.

Marzo, El Cosaco: un restaurante curioso (por la novedad de comer en un “ruso”) pero que no creo que volvamos a repetir.

Abril, El Fogón de Trifón: Buenos los entrantes y excelentes los postres, pero le perdieron los segundos y el ambiente (ruidoso, caluroso y mucho humo). Un sitio más recomendable para tapeo que para cenar.

Mayo, Casa Lastra: Abundante y precio comedido. Exquisitos los platos de cuchara e imprescindible el arroz con leche, pero el pescado no es su fuerte.

Junio, Soko Tabernas: Aunque casi se prestó más atención a las “vecinas”, gran nivel general en comida y trato. Local bonito, espacioso y muy bien insonorizado.

Julio, El Atómico: El ambiente fue impresionante pese a que el sitio no es de lo más cómodo. Ritmo adecuado y simpatía a raudales.

Septiembre, Hotel Tryp Alameda Aeropuerto: Destacar la simpatía del maître, muy atento y solícito en todo momento, pero sin agobiar. Y el impresionante reservado. Y una muy buena relación calidad/precio, con TODO incluido. Destacó el trato, con recepción incluida, sobre la comida.

Octubre, OR-DAGO: Es un autentico templo del pescado. La repetición era obligada.

Noviembre, La Polenta: Pese a su originalidad, y salvando honrosamente el solomillo de Gacela, en todos los platos prevalecía el «diseño» a la calidad. Parece que a veces se olvida que a un restaurante se va a comer, no a ver «obras de arte». El protagonista absoluto fue en todo momento José, un autentico humorista.

Diciembre, Quinito: Tradicional Cena de Navidad. Por primera vez, tuvimos que compartir el comedor. Y a destacar la degustación de salmón ahumado con la que nos obsequió Iñigo, y la novedad de los callos (con la salsa “especial” de Quinito).