Agradecimientos

El apartado de agradecimientos es justo que lo empecemos por Quinito, reconocido en la placa que le entregamos en Septiembre de 2003 (más que merecida), cuyo enunciado es:

img_0372

A Quinito, currante del fogón, artista del guiso, iluminado del asado, maestro del buen yantar, gran amigo y mejor persona, por su buen hacer, de la eternamente agradecida SGCPA”.

En el restaurante Don Joaquín nos hemos sentido como en casa (yo diría que mejor): El comedor para nosotros solos, trato exquisito y familiar, todo tipo de detalles (como comprar copas de vino especiales para la cena en la que teníamos la cata de vinos)… No hay más que leer las actas para entender mínimamente el placer de asistir a este “templo”, no en balde declarado sede oficial de la Sociedad. Pero los años no pasan en balde y en diciembre de 2015 tuvimos que despedirnos de Quinito, en la última comida antes de su jubilación.

El testigo, como sede oficial y destino de la comida navideña, lo recogió Manolo Membibre, otro maestro de la cocina que nos ha hecho (y nos hará, espero, por muchas años) felices degustando sus creaciones. Cómo no, él también es merecedor de una placa con el mensaje:

A Manolo, por tantas jornadas de éxtasis gastronómico con las que nos ha obsequiado. Tus siempre agradecidos miembros de la Sociedad Gastronómica Caballo Prieto Azabache”.

Mención especial merece Tomás y “La cama”, noches y noches de exquisita atención con las mejores copas que se puedan imaginar. Prodigiosa su memoria de lo que tomaba cada uno, aunque sólo hubiera ido una vez un año antes. Una verdadera lástima el abandono de Tomás del negocio de la hostelería, por lo que hemos dejado de disfrutar de las mejores copas de Madrid, y sobre todo, de su inigualable trato. Las cenas ya no serán lo mismo sin el broche de La Cama.

Desde aquí quiero enviar un caluroso homenaje a la labor de Tomás durante los años que pudimos disfrutar de su servicio y compañía, partidas de futbolín incluidas, durante tantas noches prácticamente solos en el local.

Y por último, Luis María Barrón merece un apartado en esta sección, como padre de nuestro líder e inspirador y consejero en la elección de restaurantes. Sin olvidar el hecho de su presencia como invitado en dos comidas, en las que disfrutamos enormemente con su compañía.