Resumen 2019

Resumen de nuestra actividad de este último año.

En el ámbito social, lo más destacado sería la boda, en segundas y felices nupcias, de Iker. Esperamos que la felicidad dure para siempre. El apartado de desvaríos mentales y emocionales del secretario daría para una serie de varias temporadas en Netflix (y, de momento, no tiene un final feliz) así que mejor lo obviamos.

Y en lo estrictamente gastronómico, este año, con una nota media de 8,01, lo podemos considerar muy bueno (no estábamos por encima del 8 desde 2004). Por tercer año consecutivo volvimos a fallar un mes (junio); se está convirtiendo en costumbre que esperemos trunquemos en 2020, en el que celebramos nuestro vigésimo aniversario. En mayo, hicimos una cena especial en Or-Dago, para hacerle entrega de la placa que, en estos momentos, luce en una de las paredes del restaurante.

Como resumen, paso a comentar brevemente cada una de las cenas:

Enero, El Zorzal (7,87): Propuesta de Txomin de buen nivel, que contó con la inusual (y apreciada) presencia de Paulino. La elección del restaurante, mediante el Big Data de Txomin, fue muy comentada.

Febrero, Or-dago: Gozamos doblemente del menú de Andoni, ya que tuvimos el restaurante para nosotros. Hubo 4 platos nuevos (lo que ya es difícil por la cantidad de veces que hemos venido) y el nivel, como siempre, sobresaliente (baste decir que, hasta Pepe, aunque sin saberlo, disfrutó de un filete de lengua de vaca). Esta vez no nos molestamos ni en valorar los platos.

Marzo, Zalamero (7,59): Muy digna la elección de Orio y, el acta, acorde a sus dotes literarias, muy divertida.

Abril, Las Tortillas de Gabino (8,43): Local que merecía una repetición de visita y que respondió a las expectativas. Excelente.

Mayo, Or-dago: La placa, que habíamos acordado entregar en febrero, no estuvo disponible en la fecha, por lo que tuvimos que improvisar una nueva cena en mayo para hacer los honores a Andoni. La cena, extraordinaria como siempre, fue lo de menos. Andoni se quedó sin palabras y nos acompañó en una segunda ronda de copas.

Junio, ***NO HUBO EVENTO***

Julio, Tres por cuatro (7,15): Chino, aprovechando que venía a Madrid, dio un golpe de estado a Angulo y organizo esta cena. La nota más baja del año, pero fue una buena cena, acorde al alto nivel de todo el año.

Septiembre, Skull St. (8,43): Una de las sorpresas del año. Tras los problemas de anteriores convocatorias de Angulo, por fin se pudo desquitar en un local que nos encantó (tanto por la comida como por la decoración).

Octubre, La Raquetista (7,40): Gumi cambio su política de locales ajustados de precio y nos llevó a un local más “cool”, interesado por la calidad de los torreznos (que, efectivamente, estuvieron a la altura de las expectativas). Eso sí, estuvimos un poco apretados.

Noviembre, UMO (9,23): Iker nos llevó a uno de los mejores sitios de nuestra historia y, además, consiguió un precio “de risa”. Hasta José, que se tuvo que pelear con los palillos para poder comer algo (hasta que sacaron los cubiertos, “como Dios manda”) salió maravillado. Sublime.

Diciembre, Or-dago: Pudimos celebrar la comida en nuestro local fetiche, cambiando el día a domingo. No hubo attrezzo navideño y como acabamos muy tarde, tuvimos que trasladar el mus a un local cercano (Puerta Grande). La noche terminó, como viene siendo habitual, “cenando” en el Atómico.