Julio 2019 – Tres por Cuatro

  • Lugar: Tres por cuatro. C/ Hermosilla, 82. Dentro del Mercado de Torrijos, Madrid 28001
  • Fecha: 18/07/2019
  • Hora: 21:27
  • Asistentes: Gumi, Iker Barrón, José, Orio, Pepe, Alberto, Iñigo Turiel, tresporcuatro_vectorTxomin y Chino.
  • Ausentes: Iñigo Barrón, Angulo, Juan, Joseba, Juanle y Paulino
  • Redactor del acta: Chino.

 

PLATOS:

Probamos toda la carta excepto los Tacos caseros de ternera desmechada en recado negro:
  • Gazpacho de sandia
  • Ensalada de lentejas caviar, burrata y vinagreta picante. (2 raciones).
  • Salpicón de mejillones y gambón con tomate rallado. (2 raciones).
  • Cecina de León 30 meses. (2 raciones).
  • Sardinas en escabeche y con brevas. (2 raciones).
  • Rossejat de raya y sobrasada. (2 raciones).
  • Caldereta de bonito curado en amarillo. (2 raciones).
  • Coquelet guisado con su cebollita. (2 raciones).
  • Callos con su pata y su morro. (3 raciones). *
  • Tarta de quesos de primavera. (2 raciones).
  • Tarta mouse de chocolate. (3 raciones).

VINOS:

  • Pyjama Godello sobre lías 2018 (Blanco con crianza, D.O Bierzo, bodegas Demencia). 4 botellas
  • Time waits for no one, monastrel 2017 (Tinto 3 meses en barrica de roble francés, D.O.P Jumilla, Finca Bacara). 3 botellas.
  • 11 dobles de cerveza

PRECIO: 367,25 € (cena). Pagamos 40 € por comensal y se añaden 25 € que quedaron de bote de las cañas previas dejando una propina de 18 €.

PREVIOS: Aprovechándome de mi ilustre apellido, os contaré amigos míos, que dimos cuenta de unos buenos dobles de cerveza en un lugar del mercado de Torrijos de cuyo nombre no quiero ni puedo acordarme, ya que vinieron acompañados de unas viandas infames, las cuales creo recordar no hubo caballero andante que se atreviera a catar, unas frituras rebozadas y unos emparedados cuya mejor época debió ser meses ha.

El último en llegar fue nuestro ilustre picapleitos. Venir sediento debía, pues se enchufó un doble en dos tragos, pusimos 5 € por barba, saldamos nuestra cuenta quedándonos un bote de unos veintitantos euros, euro arriba euro abajo, guardamos el sobrante para posteriores aventuras y nos encaminamos a la siguiente posada, llamábase tres por cuatro y distaba unos diez pasos a nuestras espaldas.

COMIDA:

En nuestra visita, decidimos tras negociaciones con la chica que nos atendió, ella dijo que se comía toda la carta, no sé si de una o varias sentadas, pedir dos platos de cada plato, exceptuando los Tacos caseros de ternera desmechada en recado negro,         que como venían dos por plato los dejamos fuera, con la idea de pedirlos mas adelante si nos quedábamos con hambre, luego se nos fue la olla y no los pedimos, así pues están pendientes para otra visita.

Empezaron sirviéndonos un aperitivo a cuenta de la casa, un chupito de gazpacho de sandía, para mi gusto le faltaba un poco de frío, lo comente, la chica que nos atendía me escuchó y me dijo que no , que era así, pero para mi que no, como luego pudimos ver, la única pega que le pondría al local es que tienen un problema con la temperatura de los vinos, a las primeras botellas del vino blanco que tomamos también les faltaba frío, lo solucionamos refrescándolas en hielo y pidiendo que fueran enfriando dos botellas más, sorprendentemente las primeras de tinto venían frías de más, pero eso tuvo fácil arreglo.

Después del aperitivo, empezamos con la carta, Ensalada de lentejas caviar, burrata y vinagreta picante, buena, sin más, para mi gusto a la vinagreta le hacia falta un poco de potencia, tras la ensalada apareció la Cecina de León 30 meses, sencillamente brutal, afortunadamente no hicimos caso a Iker, que solo quería platos cocinados, de las mejores cecinas que he probado en mi vida, se la traen de un proveedor de León y por desgracia no pueden tenerla siempre en carta, exquisita, suave, melosa, un acierto.

Seguimos con el Salpicón de mejillones y gambón con tomate rallado, también eche de menos un poco más de carácter en el aliño, continuamos con las Sardinas en escabeche y con brevas, en nuestro caso fueron higos pues la temporada de brevas ya había acabado, muy buen plato, el escabeche ligero, sin comerse a la sardina, que estaba muy bien limpia, ni una espinita y muy sabrosa.

Pasamos al Rossejat de raya y sobrasada, una paella seca de fideos finos a la que yo le hubiese puesto un poco de ali oli, todos estos platos los acompañamos con 4 botellas de el Pyjama Godello sobre lías 2018 (Blanco con crianza, D.O Bierzo, bodegas Demencia).

Continuaron saliendo platos, Caldereta de bonito curado en amarillo y Coquelet guisado con su cebollita, buenos platos, de los dos me quedo con el bonito en ají amarillo, pero nada que ver con lo que nos esperaba a continuación, unos espectaculares Callos con su pata y su morro, el único asterisco de la cena, dimos cuenta de las dos raciones y pedimos otras dos, pero no había más que una. A estas alturas, ya habíamos pasado al tinto, un Jumilla que se llevó muy buenos comentarios y del que nos bebimos 3 botellas, Time waits for no one, monastrel 2017 (Tinto 3 meses en barrica de roble francés, D.O.P Jumilla, Finca Bacara). La carta de vinos también es corta, pero muy interesante, les aconseja César Ruiz, de La Tintorería (una de las mejores vinotecas de Madrid),

En los postres dimos cuenta de 2 raciones de la Tarta de quesos de primavera y 3 de la Tarta mousse de chocolate.

 La famosa tarta de quesos de Clara, otra de las razones para visitar este local, hay quien la pone a la altura de las tartas de queso de El Cañadío y Fismuler, en la gastro hemos visitado ambos, aunque no tuve la oportunidad de ir a la cena de Fismuler, pero la tarta de queso de El Cañadío son palabras mayores, aunque esta es una muy buena versión.

He de confesar que no conocía el restaurante, pero tenía muy buenas referencias y había leído cosas muy interesantes, el nombre del restaurante no hace referencia a las dimensiones del local, minúsculo, sino a los meses del año y a las temporadas de este, la carta que cambia en cada temporada es tan minúscula como el mismo local y es un homenaje a la cocina de mercado y los productos de temporada, cuatro estaciones cuatro cartas.

El joven chef, Alex Marugán, exjefe de cocina de Barra M en Madrid, resulta ser el novio de Clara Pérez Villalón, cocinera que se dio a conocer por su paso en Masterchef y es hoy una conocida influencer gastronómica.

Clara es la responsable de las tan afamadas tartas de queso, que fue junto con las críticas de los callos, las causas principales de nuestra visita a este pequeño local. Aquí os dejo un enlace de la cata de Pepe en Masterchef de la tarta de chocolate al vino tinto de Clara:

Cata de la tarta de chocolate al vino tinto en Masterchef

Otro enlace la visita de El Comidista Mikel López Iturriaga a este local : 

Visita de Mikel López

Y otro enlace del comidista con la video receta de la tarta de queso por si os animáis a intentarlo:

Receta de la tarta de queso

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